Cómo la meditación cambia el cerebro

La meditación beneficia la neuroplasticidad del cerebro

Al meditar cada día, somos capaces de ver los factores de estrés en nuestras vidas desde una nueva perspectiva. En lugar de ver el estrés como un obstáculo, podemos llegar a verlo como el camino hacia el crecimiento.

El modo en que la meditación cambia el cerebro puede atribuirse a la neuroplasticidad. La neuroplasticidad es un término científico que describe cómo nuestro cerebro cambia y se adapta según nuestras experiencias. Cuando meditamos, estamos creando nuevas vías neuronales. Literalmente, estamos creando un estado mental diferente al entrenar a nuestro cerebro para que recorra diferentes vías neuronales.

La meditación también regula el estrés y nos ayuda a sentirnos más tranquilos con nosotros mismos y con nuestra vida. Al reducir la cantidad de estrés en tu vida, experimentarás una mayor positividad y claridad de pensamiento. Esto te permite vivir tu vida con menos negatividad y más alegría

La química del cerebro estresado y la meditación

Cuando estás estresado o ansioso, tu cerebro libera una serie de sustancias que afectan a tu forma de pensar y sentir. Las hormonas del estrés, como el cortisol, hacen que los músculos se tensen, el ritmo cardíaco aumente y la respiración se vuelva superficial. Si se vive con estrés crónico durante un periodo de tiempo prolongado, estos cambios pueden ser permanentes.

Pero se ha demostrado que el entrenamiento regular de la meditación revierte estos cambios al reducir la cantidad de hormonas del estrés que produce el cuerpo. Al hacerlo, la meditación también aumenta la actividad en ciertas partes del cerebro asociadas con el procesamiento de la memoria y la regulación emocional.

La base científica de la meditación

El estudio de la meditación solía ser ridiculizado por los científicos como mera pseudociencia. Pero la neurociencia moderna ha empezado a acoger esta práctica ancestral y sus beneficios se investigan ahora en todo el mundo.

En un estudio realizado en el Hospital General de Massachusetts (MGH), los investigadores descubrieron que la meditación puede cambiar realmente la estructura física del cerebro. Los investigadores analizaron a 16 participantes sin experiencia previa en mediación. Tenían una edad media de 46 años, eran en su mayoría blancos y con buena educación, y se les pidió que meditaran durante unos 30 minutos al día durante cuatro días. Se tomaron imágenes de resonancia magnética antes y después del experimento y revelaron que la zona del cerebro asociada a la compasión crecía una media de casi el 11% después de sólo 4 días de meditación.

Otro estudio realizado en la Universidad de Harvard con empleados de varias empresas reveló que la meditación puede tener un impacto positivo significativo en el rendimiento laboral. Los empleados que participaron en un curso de mindfulness de 8 semanas estaban en general menos estresados y con mayor capacidad de concentración.

La meditación hace al cerebro más creativo

Los beneficios del cerebro no solo están asociados a la mejora del estrés o el rendimiento, los científicos están descubriendo que puede tener repercusión en el aumento de la creatividad.

Para estudiar los efectos de la meditación en la creatividad, unos neurocientíficos de Harvard dirigidos por Sara Lazar reclutaron a 20 personas con amplia experiencia en meditación y a otras 20 que eran novatas. Se les pidió que meditaran durante 50 minutos, centrándose en su respiración y estando abiertos a cualquier imagen, pensamiento o sensación que surgiera.

El grupo que era nuevo en la meditación no mostró muchos cambios en la actividad cerebral, pero los que practicaban con regularidad mostraron un aumento significativo de la densidad de materia gris en el hipocampo, una zona del cerebro importante para el aprendizaje y la memoria. Además, los meditadores experimentados dijeron sentirse más creativos después de su sesión de meditación que antes.

Esto es posible porque las personas que no habían meditado anteriormente realmente «no sabían meditar». No es posible aprender de un día para otro, uno se va acercando a la meditación con una práctica regular por eso en este grupo de personas los resultados no se vieron en el estudio.

«Este es un primer paso muy importante», dijo Lazar a CBS News. «Hace tiempo que sabemos que existe una correlación entre la meditación y el aumento de la creatividad, pero ahora empezamos a ver que hay una base neuronal para ello».

Más estudios y beneficios de la meditación para el cerebro

En la última década, se han realizado muchas investigaciones sobre la meditación y sus efectos en nuestro cerebro. Los resultados han sido algo sorprendentes. Tara Bennett-Goleman, en su libro Alquimia emocional, dice: «Los estudios de escáner cerebral revelan que la meditación produce cambios en las regiones del cerebro asociadas a la memoria, el sentido del yo, la empatía y el estrés».

En un estudio de la Universidad de Harvard se descubrió que sólo tres meses de práctica diaria de la meditación producían cambios estructurales en el cerebro. Las resonancias magnéticas revelaron un engrosamiento en partes de la corteza cerebral asociadas a la atención y la integración emocional. Se puede ver que la materia gris es más gruesa», dice Sara Lazar, neurocientífica del Hospital General de Massachusetts que dirigió el estudio. Este hallazgo sugiere que la meditación podría ser realmente beneficiosa para la salud, pero sólo si se mantiene durante varios meses».

Un estudio realizado en la Universidad de Oregón sobre meditadores de larga duración ha descubierto que cuanto más medita una persona, más gruesos se vuelven su córtex cerebral y su hipocampo. Estas zonas del cerebro participan en el procesamiento de la información sensorial, las emociones, la memoria y el funcionamiento cognitivo.

Al igual que otros músculos del cuerpo, el cerebro también cambia su estructura física cuando se utiliza con regularidad. Su memoria puede mejorar cuando la ejercita constantemente jugando a juegos de palabras o haciendo crucigramas. Cuando aprendes una nueva actividad, como tocar un instrumento musical o hacer malabares, tus células cerebrales crecen junto con el aprendizaje de nuevas habilidades y técnicas. Lo mismo ocurre con la meditación.

Cuanto más medites, mayor será tu capacidad de concentración y enfoque. Tu sensación de bienestar aumenta, ya que eres más capaz de manejar situaciones de estrés sin alterarte o ponerte ansioso. Desarrollas una mayor sensación de conexión contigo mismo, con los demás y con el mundo que te rodea. A medida que tu conciencia y concentración se profundizan mientras meditas, creas más conexiones neuronales entre las neuronas de tu cerebro: tu fuerza mental crece.

¡Nos encanta la meditación!

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